20.11.11

Los caprichos de la vida.

La vida es absurda. Absurda y caprichosa.


Eres feliz. Tienes una vida normal. Tal vez estés enamorada, o trabajando en lo que te gusta, o simplemente siendo feliz. De repente un día despiertas con una molestia, o con un bultito. Y así, de la nada, tienes cáncer. No fumas, ni bebes, ni has hecho nada para provocarlo, y sin embargo ahí está.


Otro caso. Te hallas en la época de Hitler. Eres una judía que se encuentra en un campo de concentración. Los americanos están venciendo a los alemanes. Falleces por una estúpida enfermedad que cogiste un par de semanas antes. Al día siguiente, los americanos abren las puertas del campo de concentración en el que llevabas tiempo "viviendo".


¿Te merecías el cáncer? ¿O te merecías morir después de haber sufrido tanto justo antes de tu liberación?
No.


C'est la vie, dirían los franceses. Al mundo se le ha antojado algo. Tú simplemente pagas las consecuencias.





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