24.8.10

Pasar

Sabes que te digo? Que yo de los tíos paso, pues cuando te gusta uno no te hace ni puto caso; si te cortas eres una niñata, si te lanzas eres una puta barata, si no es por él es por ti y si no por otra y sin remedio alguno lo pierdes como una idiota, por eso te digo que paso, no pienso seguir así, si de verdad me quiere que venga él a por mi.

A.

19.8.10

Aún.

¿Te acuerdas de cuándo estábamos juntos? Me tratabas bien. Cuidabas de mí. Me mimabas y te asustabas cuando yo estaba mal. Me querías. Nunca te faltaba un detalle, una rosa o una mirada. Te alegrabas con mis alegrías. Llorabas con mis penas. Me dejabas tu hombro siempre que lo necesitaba, y sabías cuándo darme un abrazo. Eras mi mejor amigo, mi confidente. Y también mi amante. Nunca, jamás, olvidaré la corriente eléctrica que recorría mi cuerpo al besarte. Al sentir tus manos sobre mi piel. No entiendo qué nos pasó. Supongo que la culpa fue mía, por hacer caso a lo que decían los demás. No sabes lo mucho que me arrepiento. Pero quiero que sepas algo. Necesito que lo sepas.
Porque yo sigo queriéndote.

17.8.10

Lugar favorito

Llévame lejos. Muy lejos. A un lugar donde nadie nos pueda encontrar jamás. Al lugar que un día me imaginé. Llévame a la estrella más lejana que encuentres, a la más bonita, a la más profunda. A una en la que tú y yo estemos juntos por siempre. Y, si por algún casual no pudieses, me conformaría con que me lleves a otro lugar. Un lugar muy especial. Un lugar del que jamás me querría ir. Tú. Llévame a ti. Porque, vayamos donde vayamos, estemos donde estemos, no dudaría ni un segundo en decir que, sin dudas, tú eres mi lugar favorito.

16.8.10

De menos.

Te echo de menos. A veces no me doy cuenta, por el motivo que sea. Porque estoy con otra gente, riéndome y disfrutando. Jugando y bailando, o escuchando música. Pero entonces suena esa canción. Esa que me enseñaste. Una de las muchas, de esas que ponías y decías "Creo que esto te va a gustar." Y no puedo evitar recordarte. Recordar algo que dijiste, o algo que dije yo. Algo de lo que hablamos, o alguna de nuestras paridas. Y sonrío. La gente me mira, y ríe conmigo. No comprenden. Nadie lo hace, y nadie puede hacerlo. Porque nadie puede comprender lo mucho que me he unido a ti en tan solo un mes. Quizá tú lo hagas. A veces, ni yo misma lo entiendo, pero es así, y negarlo es absurdo. ¿Por qué vivimos tan condenadamente lejos? Te necesito.

Te echo de menos.

15.8.10

Egoísta.

Egoísta. Egoísta, egoísta, egoísta. Eres una egoísta. No me voy a callar hasta que no lo cuente. E-G-O-I-S-T-A. Egoísta, por quererlo todo y cuando tú quieres. Y no tener en cuenta lo que le apetece a los demás. Egoísta y mil veces más egoísta.

Y lo peor de todo es que, aún así, te quiero.

11.8.10

Mujer.

Mujer. Sí, te llamo mujer. Y también me llamo mujer a mí misma. Y a todas las que se sientan a mi alrededor. Mujeres, sí. Sin duda, son mujeres. No porque su cuerpo lo demuestre. Que también. Aunque eso es lo de menos. Las llamo mujeres por pelear. Por luchar día a día por sus sueños y, aunque nada indique que se vayan a cumplir, no rendirse. Por vivir sin miedo. Por salir adelante. Por dejar su hombro para que lloren los demás, y no preocuparse si quedan lágrimas. Por tener siempre un regazo dispuesto a cualquiera. Por no dejarse llevar por la masa, sino respirar libremente. Por estar, ante todo, VIVAS. Por disfrutar como niñas pequeñas al jugar en la arena. Por levantarse si se caen. Por darlo todo hasta que duela y después, dar un poco más. Por sentirse bellas. Por amar y arriesgar, a sabiendas de que no siempre sale bien. Por regalar todos los abrazos necesarios. Por no perder la sonrisa. Por ocultar las lágrimas, no por vergüenza, sino por no hacer sufrir a los demás. Por ser, simplemente, ellas.


Mujer.


Te llamo mujer.



3.8.10

Contigo.

Pero es que no lo entiendes? Yo no quiero ser tu princesa. Lo que yo quiero es que tú y yo seamos los guerreros que nos protegemos las espaldas mutuamente. No quiero estar esperando en lo alto de un torreón a que vengas a rescatarme, prefiero irme por mi propio pie. No quiero soñar con un príncipe azul que sé que no existe, porque existes tú, y sé que no eres un príncipe azul, pero es que, mi amor, nadie lo es. No quiero que un beso me despierte de mi sueño eterno. Sencillamente, no pienso quedarme dormida nunca, así que no necesitaré tu beso para despertarme. Lo necesitaré para que me des fuerzas mientras vivo. No quiero andar con zapatos de cristal, que mis Converse son infinitamente más cómodas. Y no, no seré la Bella ni tú la Bestia, porque aquí los dos somos guapos. No quiero vivir un cuento. Como no quiero vivir un sueño. Porque los cuentos y los sueños, son eso. Historias hermosas con final feliz. La vida no es así. Y yo quiero vivir una realidad.

A tu lado.

1.8.10

Príncipes.

Entiendo que no quieras una vida rutinaria. No hace falta que lo digas, sé que piensas que mi vida es rutinaria, igual que sé que la utilizas como ejemplo al pensar en lo que no quieres. Puede parecerlo. Pero eso es algo que has de cambiar tú. Busca los pequeños detalles en tu día a día para no caer en la rutina. Habrá días que hables con una persona nueva. Otros, que sonrías al hombre que te miró al caminar por la acera. Y un día, conocerás a alguien. Si no te fijas en los detalles, si caes en la rutina, esa persona pasará desapercibida. Por eso te digo que es importante ser observador y curioso. Deja que te conozca esa persona. Conócela tú a ella. Descubre sus aficiones. Aprende a leer en sus ojos, y permite que esa persona, esa que se convertirá en especial, haga lo mismo contigo. No esperes que caiga del cielo, ni que sea perfecto. Los príncipes azules no existen.

Solo lo hacen si tú escondes sus defectos.