Te echo de menos. A veces no me doy cuenta, por el motivo que sea. Porque estoy con otra gente, riéndome y disfrutando. Jugando y bailando, o escuchando música. Pero entonces suena esa canción. Esa que me enseñaste. Una de las muchas, de esas que ponías y decías "Creo que esto te va a gustar." Y no puedo evitar recordarte. Recordar algo que dijiste, o algo que dije yo. Algo de lo que hablamos, o alguna de nuestras paridas. Y sonrío. La gente me mira, y ríe conmigo. No comprenden. Nadie lo hace, y nadie puede hacerlo. Porque nadie puede comprender lo mucho que me he unido a ti en tan solo un mes. Quizá tú lo hagas. A veces, ni yo misma lo entiendo, pero es así, y negarlo es absurdo. ¿Por qué vivimos tan condenadamente lejos? Te necesito.
Te echo de menos.
Te echo de menos.


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