Entiendo que no quieras una vida rutinaria. No hace falta que lo digas, sé que piensas que mi vida es rutinaria, igual que sé que la utilizas como ejemplo al pensar en lo que no quieres. Puede parecerlo. Pero eso es algo que has de cambiar tú. Busca los pequeños detalles en tu día a día para no caer en la rutina. Habrá días que hables con una persona nueva. Otros, que sonrías al hombre que te miró al caminar por la acera. Y un día, conocerás a alguien. Si no te fijas en los detalles, si caes en la rutina, esa persona pasará desapercibida. Por eso te digo que es importante ser observador y curioso. Deja que te conozca esa persona. Conócela tú a ella. Descubre sus aficiones. Aprende a leer en sus ojos, y permite que esa persona, esa que se convertirá en especial, haga lo mismo contigo. No esperes que caiga del cielo, ni que sea perfecto. Los príncipes azules no existen.
Solo lo hacen si tú escondes sus defectos.
Solo lo hacen si tú escondes sus defectos.

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