30.12.10

Smiling.

Ha sido un instante, y me has abrazado. Ese era el abrazo que necesitaba desde hace mucho tiempo. Tu abrazo. Y después de eso no he podido dejar de sonreir. Sólo te he podido ver unos minutos, pero era lo mínimo que necesitaba. Estar contigo. Escuchar tu voz. Y ver cómo has cambiado desde la última vez que te vi, aquel 11 de octubre. Has crecido. Estás más mayor. Pero sigues siendo el de siempre, aquel chico que conocí una tarde de verano. El mismo. Sonriente, cariñoso y simpático, tal y como te recordaba. Sabes que haría cualquier cosa por tí, ya que eres una de las personas mas importantes de mi corazoncito. 
No sé lo que sería ahora mismo si nunca te hubiese conocido. 
De esta tarde, lo único que me ha faltado es decirte lo mucho que te quiero. Habrá sido la emoción de verte... Pero espero que ya lo sepas. Te quiero, y mucho. Los dos sabemos que la amistad no tiene edad. Y seguramente si no te hubiese tenido a mi lado últimamente no habría podido. Ser feliz. Las veces que lo he conseguido han sido gracias a tí. Nunca llegarás a saber todo lo que te debo. A el chico que me retorció la mano en una montaña rusa, una tarde de verano. Una de las mejores de mi vida, ya que fue el día en el que me encontré con el que ahora es mi mejor amigo.

                                                                                                                               

No hay comentarios:

Publicar un comentario