Feliz. Soy feliz. F-E-L-I-Z. Y me da igual lo digáis. No me va a molestar. Soy feliz y punto. Y me encanta sentirme así. Es una sensación maravillosa. Me encantaría ir repartiendo felicidad por el mundo, ya que por aquí me sobra un poquito. Mi felicidad huele a hierba, a fresas, a piña y a melocotón. Huele a risa de niños pequeños. A madera recién cortada. A mis amigas, a sus tonterías. Huele a un campo repleto de flores. Y a goma de borrar recién estrenada. A amanecer y atardecer. Huele a mar, y a moras. Y a canela. También huele a chicle de sandía...
No hay comentarios:
Publicar un comentario