27.10.10

:)

Es tan gratificante saber que hay algo que te alegra en tus momentos tristes...


:)

Help recieved.

No es que ella no pida ayuda. Simplemente sabe que ya la tiene. También sabe que la psicología no es lo de ninguna de ellas, ya que ella es la experta. Pero sabe que ellas, sobretodo una de ellas, han pasado cosas infinitamente peores. Lo sabe. El caso es que sabe que YA tiene esa ayuda que ellas quieren que les pida. Porque en algún momento, sin saberlo, ya se lo pidió. Pero si es necesario lo pedirá. Lo pedirá, lo rogará, hasta se arrodillará si es necesario. Pero necesita esa ayuda. La necesita de donde venga, dada como bien pueda cada una de sus apoyos. Y si simplemente no pueden ayudarla, al menos les pide que la contengan. No necesita nada más. Pero saber que hay gente al otro lado del camino la ayuda tantísimo....  


(L.

Help.

Intenta explicárselo, pero no consigue descubrir cómo. Explicarle que sabe lo que siente, que se ha sentido así en infinitas ocasiones. Que por algo intenta ayudarla, que sabe de lo que habla cuando dice que no quiere hacer daño a los demás con su dolor. Explicar que la ayuda no llega de la nada, que hay que pedirla en algún momento. Y explicarle que, ante todo, sabe lo que es no pedirla, la impotencia que se siente al no ser capaz de salir del hoyo, y la alegría que da contárselo a alguien. Aunque sea a una desconocida.

Y sabe, porque lo sabe, que sin esa ayuda no se consigue nada.

Fucking sadness.

Me pasa algo sin explicación aparente. Lo único que quiero es que pase de una vez! Porque yo soy muy feliz, lo soy y lo sé. Y las lágrimas caen por mis mejillas sin motivo. Y siguen cayendo y cayendo. Y no entiendo nada! En este momento de mi vida soy muy feliz, y ahora sin avisar no me puede pasar esto. Y si es grave? Y si realmente estoy deprimida? Y si...? Por qué no puede ser todo normal! Como siempre. Como las adolescentes normales, coño! Pero yo jamás he sido normal, verdad? Y encima tengo a unas amigas maravillosas y a alguien que me quiere al fin. Y me niego a que pasen todos por esto. Por verme diariamente así. Y todos los adultos examinan detenidamente cada movimiento que hago. Y ellos no entienden nada! Por mucho que quieran no lo van a entender nunca. No lo entiendo ni yo. Sí, probablemente ella tenga razón. Tengo que pedir ayuda. Pero me siento como una puta loca a la que tienen que encerrar en un manicomio y a la que nadie entiende. A Dios gracias hay gente que sí me intenta ayudar. Como esas queridísimas amigas que tengo siempre a mi lado pase lo que pase. Pero no quiero seguir llorando más. Sólo quiero ser feliz con él y con ellas. Y parece que todo está en contra mía. Ahora mismo podría estar siendo feliz como una perdiz, y no puedo parar de llorar como una estúpida. Porque es lo que soy. Estúpida, estúpida, estúpida! Por una vez en mi vida tengo a la felicidad delante de mis narices y cada vez que intento pillarla hay cualquier cosa que me impide llegar a ella. 

No quiero que la gente a la que quiero pase por esta mierda!

Solo quiero ser feliz como lo fui aquel maravilloso sábado. Por qué todo se tiene que joder en mi vida? Soy una puta quejica que no sabe cuidar nada por más de una semana. 

Lo siento tantísimo. No quiero joder a nadie, de verdad. No quiero que la gente que me quiere sufra por mi culpa. Preferiría que se alejasen antes de joderles la vida. Porque todos ellos pueden ser felices sin mis estúpidos problemas.


24.10.10

Nos quiero una vez más.

Despídete de la tristeza. Fuera culpabilidades. Adiós a todas esas sensaciones. Déjate llevar, porque te lo mereces.

¿Cómo decíamos? Ah, sí, era así.

Carpe diem.



Porque la quiero.

Hoy, porfin, ella encontró a su príncipe azul, ese que llevaba mucho tiempo buscando.
Si tu eres feliz, yo también.


Te quiero mucho :)

Happiness.

Soy feliz. Feliz! Feliz feliz feliz. Y nada ni nadie puede cambiarlo.


F-E-L-I-Z. :D


22.10.10

Stars.

Lo único que me apetece hacer es ir a la playa. No a una playa cualquiera, no. A una playa pura Quiero ir a una playa con agua cristalina. Sin contaminación alguna. Quiero poder tumbarme en la arena, con el sonido del mar tranquilo a mis espaldas. Simplemente tumbarme y ver las estrellas. Quizás ver previamente un maravilloso atardecer. Y poder estar en una paz absoluta. 


Y simplemente sentirme la persona más feliz del mundo.


Probablemente ESE sería uno de los mejores días de mi vida.

21.10.10

Razón.

A Ella, hoy le han insistido en que tiene que ser egoísta. Pensar un poco más en sí misma, y dejarse llevar. No racionalizar tanto cada cosa que hace, sino actuar sin más, y tratar de enmendar los errores que se cometan. No hacer las cosas con la idea de "qué podría pasar" sino con la de "lo que pase, pasará." Dicen que, así, se vive mejor.

Habrá que probarlo.

18.10.10

Indifference.

No sabes lo agradable que es escuchar tu nombre y no sentir ese vuelco en el corazón. Cruzarme contigo y no tener la necesidad de mirarte. No perder las horas preguntándome qué estarás haciendo, si te estarás riendo o si pensarás en mí igual que yo te pienso. No lo lograrás entender nunca, no te veo capaz de querer a nadie como yo te he querido. Porque eres un capullo, más que nada. Conste que no lo digo desde el rencor, ni con odio. Porque no te odio. Tampoco te quiero. Simplemente, me das igual.


Y no sabes lo agradable que es eso.

17.10.10

Thanks again.

Una vez más, gracias :)

Needing to cry.

Siento ganas de llorar. Unas ganas incontenibles. Por lo que tengo, por lo que no tengo, por lo que quiero. Por lo que no sé si alguna vez conseguiré. Por lo que tengo miedo de que pase. Por lo que tengo miedo que nunca pase. Por los finales felices, pero también por los tristes. Por la gente que me quiere, por la gente que no me quiere y por la que no sabe lo que siente. Por las preciosas cosas de este mundo, pero también por las horribles. Por no ser capaz de hacer las cosas bien. Por equivocarme, y por no arriesgarme nunca. Por ser tan tímida a veces y tan atrevida otras veces. Por ser como soy en las partes buenas y en las malas.


Simplemente lo necesito.

14.10.10

Besos.

Ella quiere besar. Besar y que la besen. No un beso cualquiera, sino uno de esos especiales. De esos que hacen que se estremezca todo tu cuerpo, que se te corte el aliento y que no seas capaz de mantener a un ritmo normal los latidos de tu corazón. Uno de esos besos de película, largos y profundos, que parece que nunca acaban porque realmente no quieres que acaben jamás, y cuando finalizan te quedas con el sabor y el recuerdo eternamente. Sí, sin duda, Ella quiere uno de esos besos.
Lo que no tiene en absoluto claro es quién quiere que le bese.

13.10.10

Propósitos.

Propósitos de este año:


Aprender a montar en bicicleta, pasármelo super bien con mis amigas (y con todo el mundo), hacer muucho punto de cruz (y terminar lo que empiece si es posible), terminar mi libro (o quizás volver a empezarlo), usar mucho mi cámara (lo cual incluye hacer fotos geniales), leer muchísimo, escuchar música buenísima, olvidarme de mis problemas al menos una vez al mes, coleccionar al menos un objeto de cada sitio al que vaya yo o alguien conocido (en lo que incluyo a mis queridísimas amigas que se van a Londres en menos de un mes), comer mis comidas favoritas muchas veces, ser feliz!


:)

Algo malo.

Seamos realistas. Siempre se dice que entre todo lo malo hay algo bueno. Pero en realidad es todo lo contrario. Al menos en los momentos de felicidad extrema.


Cuando crees que todo va bien, siempre hay algo que lo estropea.

Mañana.

Ella se siente feliz. Con todas las letras. Feliz. No hay nada que le haga sentirse así, simplemente, lo es. Hoy sonríe con todas sus fuerzas. Y mañana...



Lo que sea mañana, se verá mañana.

Mirar.

Ella te está mirando. ¿No lo ves? ¿No lo sientes? Sus ojos clavados en tu espalda. Parece que acusa, pero no lo hace. Parece que intenta atravesarte, taladrarte, matarte con ese extraño poder de cómic. Pero en realidad no lo hace. Solo trata de entender, de comprender tu forma de pensar, de hacer que tu realidad se acerque un poco (aunque solo sea un poco) a la suya.

Lo necesita más que nada.

12.10.10

Laugh.

Hoy, Ella se ha dado cuenta de lo mucho que le gusta la risa de niño pequeño. Tan suave, natural, fresca e inocente.

Daría lo que fuera por volver a reír así.

11.10.10

Rutina.

La rutina ha llenado su vida.

Está sentada en el balcón. Las vistas son las mismas que cuando compraron la casa. El vaivén de las olas se repite exactamente igual que entonces. El sol, como cada atardecer, deja que sus rayos caigan oblicuos sobre su piel. Observa los tonos naranjas y rojizos del cielo. La línea borrosa del horizonte se desdibuja suavemente, y la cálida temperatura del lugar explica su vestido ligero sin mangas. Su cabello es agitado caprichosamente por la brisa.

No mira a ningún punto fijo. Tampoco piensa en nada concreto. Solamente se deja llevar por el momento. Es algo que ha aprendido con los años, a disfrutar de las pequeñas cosas. Así que disfruta de la rutina, que, como cada tarde, la arrastra hacia su lugar favorito en el mundo. Cierra los ojos y respira profundamente. Detrás suyo, la puerta de cristal se abre. Sonríe ligeramente al sentir una mano apoyada sobre su cuello. Se deja llevar por la leve caricia, como cada tarde. Levanta su rostro y le mira a los ojos.

Él mantiene la mano en contacto con su piel. No se cansa de tocarla, y sabe que nunca lo hará. Se pierde en sus ojos verdes y deja que ella navegue por los suyos castaño oscuro, casi negros. Utiliza su otra mano para colocar un mechón de pelo rebelde detrás de su oreja, y la deja apoyada en su cara, sin perder en ningún momento el contacto visual. Se acerca y deposita un dulce beso en sus labios. Se sienta a su lado y, enlaza su mano con la de ella. Observan así, juntos, el paisaje. Como llevan haciendo todas las tardes desde hace siete años.

Porque los dos adoran la rutina.

10.10.10

Only words.

Te quiero. Te odio. No son más que palabras. Lo siento. Olvídame. Palabras que no valen nada. Eres imbécil. Me quieres? Palabras que no valen nada pero que pueden cambiarlo todo. TODO. Otra vez. Lo mejor. La cosa más horrible del mundo.

Únicamente palabras.

8.10.10

Te quiero F (L)

La chica era alta, inteligente,  amistosa, sociable... lo tenía todo. Hasta que se enamoró.
Cada vez que le veía, sentía algo espacial en el estómago.
No lo veía muy a menudo, pero cuando quedaban aprovechaban el tiempo perdido.
Hubo aproximadamente 4 meses en los que ninguno habló con el otro.
La decepción de ella fue monumental al ver que metiéndose en el tuenti de él, pudo comprobar que tenía novia. Algo por dentro suyo se empezó a remover, le corrían los celos por dentro y no podía soportarlo. ¡No se lo podía creer!
Ella hizo todo lo posible por hablar con él y recuperar toda la confianza que habían perdido. Pero nunca se conectaba y establecer una conversación parecía extremadamente difícil.
Pasaron otros 2 meses. El día 4 de septiembre iban a quedar otra vez, ella estaba emocionada y, para su sorpresa, él le dijo que no podía estar mucho tiempo con ella.
A ella le recorrió un cosquilleo de felicidad y a la vez de enfado, porque tenía muchas ganas de quedar pero a la vez quería gritarle e insultarle.
El día esperado no tardó en llegar. Ella estaba emocionada y nerviosa, y los sentimientos de él variaban en función de los de ella.
- Hola –dijo ella.
- Hola –dijo él.
- ¿Cómo estás? Hace mucho que no sé nada de ti- dijo ella.
- Bien, muy bien. ¿Y tú?- dijo él.
- Muy bien, pero... te he echado de menos dijo ella.
- Yo también. Quiero que recuperemos toda la confianza que teníamos –dijo él.
- Me encantaría –dijo ella.
- Dicho esto, quiero contarte algo muy importante para mí –dijo él.
- Vale, arranca –dijo ella.
- Siento algo especial por alguien y no sé como decírselo – dijo él.
- Pues suéltaselo de golpe, no te lo pienses. Díselo ahora mismo, porque seguro que ella siente lo mismo por ti.–dijo ella.
- Pero es que yo creo que ella solo quiere ser mi amiga –dijo él
- Pues yo creo que no. Ella te lleva esperando mucho tiempo –dijo ella.
- ¿ Lo crees de verdad? –dijo él.
- Absolutamente. –dijo ella.
- Te quiero, y mucho. Nunca supe como decírtelo pero me gustas desde siempre. –dijo él.
A ella le latía el corazón a 100 por hora, estaba como en un sueño del que no quería despertar.
Su sueño se había cumplido.
- De... ¿de verdad? –dijo ella.
- Te lo digo totalmente enserio. –dijo él.
- Yo también te quiero. Pero tú tenías novia. Estaba dispuesta pedirtelo yo misma, hasta que me enteré de eso.
- Sí la tenía pero fue un amor pasajero, de nada un mes y no la quería de verdad, lo hice por que necesitaba a alguién con quién liarme y olvidarme de ti, pero aún así no lo hice. Eres muy importante para mí. Lo eres todo, mi amor. –dijo él.
- Ooooh, pero que bonito. Te amo F. –dijo ella.
- Yo te quiero más, A.- dijo él
Ella emocionada no sabía cómo reaccionar. Pero él sí que lo supo.  Se acercó  a ella lentamente, sus labios se rozaron, ambos cerraron los ojos y disfrutaron del momento.
Se miraron y con la mirada se dijeron un: "Te quiero con toda mi alma, lo daría todo por ti mi amor. 
A.

Complicated

Es todo tan complicado... Lo siento.


Palabras.


Leer. Dependiendo de la persona, puede significar mucho, o nada. Hay personas que sienten alergia ante ellos, los libros. Pero hay otras que no. Personas en las que elegir un libro es algo muy personal, ya que se los comen con los ojos... Los saborean. Personas que antes de empezar otro ejemplar lo degustan por fuera. Primero acarician el lomo, dejando resbalar sus dedos por las palabras. Se están presentando. Para ellos, leer un buen libro es como comer la mayor exquisitez del mundo para otros. Al abrir las páginas, encuentran un múndo mágico... hecho de palabras. Se sumergen en él. Lo saborean a fondo.. Es una sensación que todo el mundo podría experimentar, ya que un libro es un gran tesoro.
Fdo: una devoralibros :)
                                                                                                           

6.10.10

Semplicemente.

Se lo han dicho mil veces. Le cuesta, pero intenta hacer caso. Vive el presente, no el pasado ni el futuro, solo el presente. Lo que pasó ayer no tiene solución, y lo que pasará mañana es demasiado misterioso como para preocuparse antes de tiempo. Carpe diem.


Vive el momento.



Enamorada.

Está tranquila. No ha sido fácil, pero hoy Ella ha hablado, y ahora está relajada. Ha decidido tomarse un descanso para pensar. Ha decidido afrontar sus problemas y, por qué no, volverse un poquito (aunque solo un poquito) egoísta.

Ve todas sus preocupaciones más lejanas, más ajenas, como si estuvieran distanciadas de su propio ser. Lo único malo es que hoy Ella tiene un nuevo secreto. Sí, Ella se ha enamorado. No sabe de quién, pero se siente enamorada. Me lo ha contado.

¿A ti no?

5.10.10

Día de perros.

Ella está cansada. Ha pasado un día de perros, agotada y abrumada por la cantidad de trabajo que tiene encima. Apática y desganada, ha decidido que va a emplear su tarde en hacer nada. No quiere hablar, ni siquiera conmigo.

Dejadla en paz.

Thankyou:)

Lo que me he podido reír! En un segundo cualquier cosa puede hacerte feliz. En tan solo un segundo...
:)

4.10.10

Harta.

Estoy hasta las narices de todo. Problemas y más problemas. Mierdas y más mierdas. Bajones, ataques de odio, suspensos o broncas. Colegio, colegio y más colegio. Estoy harta. HARTA! Y creo que ya tengo poco más aguante. No paran de pasar cosas. Algunas buenas, algunas malas. Sé que tengo que vivir la vida a tope y toda esa mierda, pero ya no aguanto más. NO AGUANTO MÁS! Y encima no paro de quejarme. Justamente es lo que estoy haciendo ahora. ¿Porque sabéis qué? Parece que lo único que sé hacer es quejarme. De lo malo que es todo, de lo pesada que es la gente, de lo asquerosa que está la comida. He suspendido mi primer examen por inútil. Por tonta tonta y más tonta. Y después un 5. Wooo, suben 5 décimas. Y qué? Y más exámenes, y cada vez más. Coño, que no llevamos ni un mes de curso!  Y estudiar y estudiar. Y como soy imbécil, y parece que no puedo remediarlo, en vez de estar estudiando estoy escribiendo esta mierda, que ni siquiera sé escribir bien, hostias!Todos tienen demasiadas expectativas sobre mi. Y a la vez me restriegan por la cara todos mis fracasos. Hasta yo misma lo hago ya. Y cada día me duele una cosa. Que si el tobillo, que si los hombros. Parezco una puta muñeca de porcelana! Y las actividades extraescolares. Estoy hasta los huevos que no tengo de ellas. Me paso la vida de aquí para allá. Que si música, que si natación. Y para una que realmente quiero, no me dejan. Esque parece que el inglés fuese malo o algo! Y luego "No hablas en inglés en casa, blablabla" Coño, hablaré cuando me salga del culo! Y voy andando a la puta escuela de música por ser educada y no hacerles bajar con el coche, y la gente no para de mirarme! Que pasa, es que tengo monos en la cara o algo? Es que nadie ha visto a una chica en uniforme nunca o que pasa?


En fin.

Palabras de odio.

Te odio. Gracias por nada.


Ah! Que no se me olvide. Vete a la mierda. Y cuando estés allí, alza tu cabeza y observa lo feliz que soy sin ti.


Y tranquilamente te digo que eres un imbécil hijo de la gran puta. Ojalá estés solo toda tu vida. Que todas las putas que te acompañan te acompañen a un lugar extremadamente lejos de mi.


Puedes estar seguro de que nunca, jamás, va a haber algo entre tu y yo.


Tú felicidad? Tú ni siquiera eres odio. No eres mas que miseria.


Probablemente en algún momento de mi vida me arrepienta de todo esto que estoy diciendo. Pero por ahora, me quedo tranquila.

Descubriendo.

Ella hoy no tiene un buen día. Tampoco es malo del todo, al fin y al cabo, ha tenido días infinitamente peores.

En realidad, su día empezó bien. Estaba cansada, porque es lo que tienen los lunes, pero sin más. Reía con sus amigas, comentando las anécdotas del fin de semana como otro lunes cualquiera. Había atendido durante sus clases, y todo había transcurrido con aburrida normalidad.


Pero el problema ha sido que, hoy, Ella ha hecho un descubrimiento. No sabe si es bueno o malo, o simplemente un descubrimiento más que se suma a la lista de cosas que le dan vueltas a la cabeza. Puede que incluso su subconsciente supiera de la existencia de lo descubierto, y que lo único que ha ocurrido hoy es que algún detonante ha hecho que Ella se dé cuenta. Como quiera que sea, lo que ahora sabe le hace daño.

Y, para variar, no se atreve a decírselo a nadie.

Propuesta.

Llevaba tiempo dándole vueltas. No es que no le quisiera, porque le quería. Simplemente por aquel entonces no estaba preparada. Pero la petición seguía ahí. Aquella petición llevaba encima de su mesa demasiado tiempo. Seguramente ya no existiría tal petición. Era probable que la persona que realizó dicha propuesta hubiese recibido una respuesta de otra persona en aquel momento. Quizás no la respuesta a una proposición del calibre de la suya, pero, al fin y al cabo, una respuesta. Quizás nunca podría superarlo. Y aún así aquella propuesta seguía rondando por su mente. Después de que tanto tiempo hubiese transcurrido. 


"Te quiero tantísimo. Necesito tu respuesta." 

3.10.10

Presentación.

Os la presento. Ella no tiene nombre. Tiene identidad, es persona, pero sin nombre. O quizá si lo tenga.


Ella es una y es muchas a la vez. Es rubia y es morena. Puede tener los ojos azules, o verdes, o marrones, del color que prefieras. Puede ser alta, o incluso baja. A veces la ven delgada y a veces Ella se ve a si misma gorda. A pesar de eso, da igual cómo la imagines, porque Ella siempre es hermosa, a su manera.

Tiene mil cosas que contar. Sabe de todo, y siempre está dispuesta a tender una mano a quien lo necesita. Nunca pide ayuda, por mucho que la necesite, por mal que se sienta. Ella es única, no hay nadie que se le parezca. Ríe a menudo, y también llora. Lo dice todo, nunca para de hablar, sea con quien sea, aunque sus verdaderos problemas solo los conoce una persona, y con suerte. Ella se siente sola, aunque se sabe acompañada. Ella es feliz, aunque no siempre sea consciente. Ella tiene miles de problemas. Ella está enamorada, aunque no se atreva a creer en el amor, a arriesgar, a soñar. Ella necesita ayuda. Ella es mucho, y a la vez poco.

Ella... Otro día hablaremos de Ella.

Unknown.

Ella no sabe qué más pensar. No sabe aclararse, no sabe descifrarse a si misma. Ya no sabe si le quiere, si le odia, si le da asco o si, simplemente, no le importa. No, de eso es de lo único de lo que está segura. Él le importa. Para bien o para mal, visto de una manera o de otra, eso es un hecho.

Esta locura va a conseguir matarla.

Adiós.

Ella. No sabe qué hacer. Corre. Salta. Escapa. Huye. Escucha pisadas rápidas persiguiéndola. Intenta camuflarse en ese bosque extraño para ella, pero su atacante lo conoce mejor. Y el fin. Una última inspiración entrecortada. Un último momento.


Lo siento.


                                                                                                                           

2.10.10

Want to.

Quiero devolverte algo. Todavía no tengo claro cómo voy a hacer para no volver a tenerlo conmigo, pero te lo voy a dar de todas maneras. Quiero que te quedes cada uno de nuestros besos. No los quiero. Solo me traen recuerdos y dolor. También quiero que sean tuyas las caricias. Y los susurros. Todas las cosas que nos dijimos. Y todas las que debimos decir y nunca nos atrevimos a pronunciar. Todas mis sensaciones, mis escalofríos, las miradas compartidas... Todo. Quiero que te lo quedes, y no volver a verlo jamás.

1.10.10

Life.

Porque hoy es un nuevo día. Porque, aunque sea sólo por hoy, te gustaría levantarte con el pie derecho... Y el día empieza. Miras por la ventana. Ya hay pajaritos en el árbol, cantando al nuevo día. Te quedas mirándolos, y sonríes. Al menos hay alguien feliz...
Pero no. Hoy, vas a pensar de manera diferente. Porque es mucho mejor olvidar y sonreir que recordar y estar triste. Y así es como empieza el día... TU día. 
Pero de repente alguien interrumpe tus pensamientos. Unos golpecitos tímidos en la puerta. Aparece una cara pequeñita con cara de indecisión, temiendo un grito, como de costumbre. Te quedas mirándola, y vuelves a sonreir. Qué estúpida he sido. Si no quiere ni acercarse. Llevo tantos años pasando de ella, y echándole tantas culpas... Al verme sonreir, un gesto el cual no he echo delante de ella desde hace mucho tiempo, se acerca, sonriendo a su vez.
"Feliz dieciseis cumple, Tati." Después de esa frase, ya no he vuelto a ser la misma.

Hay que afrontar la vida. Sea como sea.

                                                                                                                    

Continuidad de los parques.

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón davorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos.

Su mente se inundó de imágenes a la par que sus ojos leían ansiosamente las  palabras que alguna pluma magistral, cuyo dueño no desconocía, había ordenado con exquisito gusto.

La mujer corría, tan rápido como le permitían sus zapatos nuevos, a lo largo de todo el vagón de tren. Sorteaba con dificultad a viajeros y maletas que ocupaban sus asientos en los incómodos bancos de tercera clase. El pasillo era estrecho, y a su paso dejaba numerosos gritos y protestas. El comportamiento que estaba teniendo no era, en absoluto, el propio de una dama de su categoría, pero tenía un propósito y pretendía cumplirlo.

El lector, ensimismado, escuchó un ruido y levantó la cabeza sobresaltado. A través del ventanal observó cómo un jardinero disparaba nuevamente su tijera para recortar un arbusto. Expiró relajado y, recostándose de nuevo, continuó con su lectura.

Llegó al final del vagón y abrió la puerta que comunicaba con el siguiente. Cruzó de una zancada grande el espacio que separaba ambas puertas y volvió a echar a correr. Esta vez fue más fácil, pues era el coche de primera clase, donde numerosas puertas a los lados abrigaban el pasillo y ocultaban los compartimentos. No había ni un alma por el corredos de madera, pero tampoco le dio importancia. Al fin llegó a su destino. Tiró del picaporte con fuerza, abrió el mirador y se asomó todo lo que pudo.

Él la vio aparecer por la ventana final del tren, cuyo motor comenzaba a ponerse en movimiento. Observó por última vez su cabello castaño, su rostro ovalado, sus labios perfilados, su nariz recta. Y sus ojos. Esos ojos que enamoraban a cualquiera, color miel con el borde de la pupila verde, enmarcados por unas pestañas largas, rizadas y negras. Se quedó quieto, observándola mientras sentía la mirada de ella clavada en la suya y dejando que, poco a poco, su figura se fuera haviendo más pequeña hasta perderse por completo en el horizonte. Se quitó el sombrero, despidiéndose así definitivamente y dio media vuelta...

La tierna mano de una niña despertó al lector de su ensoñación. No le había oído entrar, pero le perdonó que interrumpiera su lectura. Sonrió con cariño y levantó a la pequeña, colocándola cuidadosamente en su regazo. Pasó sus dedos entre los elaborados tirabuzones que lucía y la miró a los ojos, unos ojos impresionntes color miel con el borde de la pupila verde, exactamente iguales a los de su difunta madre, que brillaron al hablar.

-La cena está lista, papá.

El lector asintió y, volviendo a colocar a su hija en el suelo, cerró el libro, dejando que los dedos de su mano izquierda acariciaran el terciopelo verde, con la añoranza de quien ha perdido algo que no se puede recuperar.