Ella te está mirando. ¿No lo ves? ¿No lo sientes? Sus ojos clavados en tu espalda. Parece que acusa, pero no lo hace. Parece que intenta atravesarte, taladrarte, matarte con ese extraño poder de cómic. Pero en realidad no lo hace. Solo trata de entender, de comprender tu forma de pensar, de hacer que tu realidad se acerque un poco (aunque solo sea un poco) a la suya.
Lo necesita más que nada.

No hay comentarios:
Publicar un comentario