Porque hoy es un nuevo día. Porque, aunque sea sólo por hoy, te gustaría levantarte con el pie derecho... Y el día empieza. Miras por la ventana. Ya hay pajaritos en el árbol, cantando al nuevo día. Te quedas mirándolos, y sonríes. Al menos hay alguien feliz...
Pero no. Hoy, vas a pensar de manera diferente. Porque es mucho mejor olvidar y sonreir que recordar y estar triste. Y así es como empieza el día... TU día.
Pero de repente alguien interrumpe tus pensamientos. Unos golpecitos tímidos en la puerta. Aparece una cara pequeñita con cara de indecisión, temiendo un grito, como de costumbre. Te quedas mirándola, y vuelves a sonreir. Qué estúpida he sido. Si no quiere ni acercarse. Llevo tantos años pasando de ella, y echándole tantas culpas... Al verme sonreir, un gesto el cual no he echo delante de ella desde hace mucho tiempo, se acerca, sonriendo a su vez.
"Feliz dieciseis cumple, Tati." Después de esa frase, ya no he vuelto a ser la misma.

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