8.12.10

Sinceridad.

Detesto la Navidad. Sé que la gente normal la adora, pero yo la detesto. Detesto que la gente cuelgue estúpidos muñecos vestidos de rojo de sus balcones, que haya que cantar en grupo y  que sea necesario reunirse con toda la familia para celebrar algo en lo que ni siquiera se cree. Y a cuento de eso, no trago el rollito ese de familia feliz, ¡por favor! ¿qué familia es feliz? ¿Por qué coño nos gusta tanto engañarnos? ¡No existe la puta familia feliz!

Tampoco creo en el matrimonio, no necesito firmar en un puto papel para decir que quiero a alguien, ni lo tengo que demostrar delante de doscientas personas. Y mucho menos siento la necesidad de gastarme un dineral en una boda para luego gastarme aún más en el divorcio. Estoy oficialmente en guerra contra mis antiguas creencias, y siento admiración por los homosexuales.

No, no veo mal que haya quien fume porros, y no juzgo a la gente por lo que se mete, sino por lo que son como personas. Me pongo de mala hostia yo sola, y soy bipolar. Quiero irme de mi casa porque no soporto un día más con mi padre y su oreja pegada detrás de la puerta y me gusta la coliflor. Y, por cierto... Odio febrero. Lo odio con toda mi alma.

¿Algo que objetar?

3 comentarios:

  1. si, porque febrero y no diciembre¿? o mayo, o junio, que tiene febrero que no tengan los demás. Es cierto que febrero tiene el dia de los enamorados, y si, eso es como la navidad, puro merchandising, pero de eso no estoy hablando, mi verdadera pregunta es: ¿Porque marginas a diciembre?

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  2. pues me parece muy mal, pobre diciembre, que ya tiene bastante con todos lo niños que le odian porque no le trajeron la PS3 y si un libro..... (vease niños del estilo de Dudley en Harry Potter)

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