20.6.10

Música

Crecí con la música. O quizás ella creció conmigo. Siempre hubo una canción para cuando estaba triste, o una para cuando estaba radiante de alegría. El caso es que nunca me abandonó. Recuerdo cuando era pequeña y mi padre me llevaba a la parada de la ruta. No eran ni 5 minutos de viaje, pero lo primero que decía al montar al coche era: "Papá, pon música por favor".
Y luego estaba el otro tipo de música. El de las largas clases de lenguaje musical con profesores insufribles y exigentes. El de la clase de orquesta los sábados a poco más de las 10 de la mañana. El tipo de música que tanto odié, y quizás sigo odiando, pero sin el que no podría vivir.
Crecí con la música. ¿O quizás ella creció conmigo?

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